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FAQS ( Preguntas Frecuentes )

Respuestas a preguntas y dudas frecuentes, relacionadas con las instalaciones de climatización, la eficiencia y el ahorro energético.

Repartidores de Costes

La directiva 2012/27/UE del Parlamento europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2012, relativa a la Eficiencia Energética, en su artículo 9, especifica que todos los edificios que estén dotados de sistemas de calefacción o climatización central, tendrán que tener instalados dispositivos de medición individuales antes del próximo 1 de Enero de 2017.

Son dispositivos electrónicos que se instalan en la superficie de los radiadores y permite cuantificar lo que gasta cada uno de forma independiente. Están diseñados para medir el consumo individual de cada radiador, en instalaciones con sistema de climatización centralizado

La instalación de repartidores de costes debe realizarla un instalador homologado. La instalación aunque sencilla, debe cumplir una serie de requisitos para que sea correcta y cumplir con la normativa UNE-EN834:1994.

Termalia Climatización es distribuidora oficial de repartidores y válvulas termostáticas de Honeywell, uno de los mayores fabricante de estos dispositivos. Póngase en contacto con nosotros, resolveremos las dudas que tengan sobre el tema y le informaremos de las subvenciones, precio y tipos de dispositivos disponibles.

Dispone de unos sensores que miden la temperatura en la superficie del radiador y la temperatura ambiente de la habitación donde el radiador está instalado. La diferencia entre estas temperaturas es utilizada para el cálculo del consumo. Si la diferencia de temperaturas entre el radiador y la habitación es muy elevada, indica que la calefacción está en marcha. Cuanto más elevada sea esta diferencia de temperaturas, mayor será el consumo.

No todos los repartidores de costes son iguales. La frecuencia de emisión de datos de un repartidor de costes vía radio varía mucho en función de cada fabricante, hay repartidores que emiten los valores registrados cada 2 o cada 4 minutos y otros sistemas emiten las lecturas diarias o mensualmente. El modo de lectura también es diferente según cada fabricante.

Es imprescindible que el repartidor de costes tenga marcado CE, que esté fabricado según la norma UNE-EN-834 y que tenga certificado de verificación firmado por un laboratorio independiente y homologado, La Asociación Española de Repartidores de Costes de Calefacción (AERCCA), ha creado el Sello de Calidad AERCCA, que garantizará que los repartidores de costes y las empresas que los instalen cumplan los mínimos requisitos de calidad exigibles.

Un repartidor de costes homologado, debe cumplir con normativa europea UNE-EN834:1994 que determina la instalación y el funcionamiento que han de tener y los requisitos que deben cumplir. El montaje debe hacerse a un 75% de la altura del radiador y en el centro como norma general, a no ser que el fabricante del radiador especifique otra ubicación. Una la correcta instalación asegura la exactitud de la medición.

No es necesario hacer obra. Su montaje se realiza con una placa de aluminio que lo fija al radiador.

La norma UNE-EN-834 no determina un factor de corrección para estos casos. Para salvar este o cualquier otro impedimento que obstaculice el montaje normal, existen repartidores de costes con sensor externo que solventan estos problemas.

El repartidor de costes es un dispositivo que solamente mide el consumo. La válvula termostática puede regular la temperatura de la zona donde se encuentre el radiador y permitir que no esté siempre en funcionamiento, con el consiguiente ahorro de energía.

En edificios donde existe una calefacción centralizada, los usuarios desconocen lo que gasta su vivienda. Es habitual que después de instalarlos, los usuarios suelen concienciarse de su consumo real y comienzan a desarrollar hábitos de ahorro, bajan la temperatura de algunos radiadores y cierran otros situados en zonas no ocupadas habitualmente en la vivienda. Este consumo más controlado, con el uso de válvulas termostáticas, es el que realmente produce el ahorro.

Para el cálculo a realizar con el importe del recibo final que pagará cada vivienda, existe una parte variable obtenida del consumo individual y una parte fija, que incluye unos costes fijos que se han de pagar siempre. Los costes fijos (mantenimiento, consumo eléctrico, etc. ) se reparten entre los vecinos según un coeficiente establecido por la Comunidad de Propietarios, ya que no existe una legislación que lo especifique.

Válvulas Termoestáticas

Las válvulas termostáticas sirven para controlar la potencia calorífica de los radiadores mediante la regulación del caudal de agua caliente que circula en su interior. Podemos programar el encendido de la calefacción y ajustarla.

Compara la temperatura fijada en el cabezal, con la real de la habitación calefactada, la válvula determina el valor de la desviación y el sentido. El actuador que incorpora es el encargado de reducir o anular dicha desviación. Cuando la temperatura ajustada es mayor que la que existe en la habitación, el actuador de la válvula abrirá el paso de agua caliente para aumentar potencia calorífica del radiador. Si las temperaturas coinciden mantendrá su posición y si el ajuste es menor cerrará el paso de agua caliente para conseguir que el radiador se enfríe.

Básicamente hay dos tipos: Válvulas mecánicas o térmicas con ajuste de temperatura manual mediante un cabezal giratorio con una escala de regulación y las electrónicas que permiten el ajuste y la programación desde un teclado numérico o alfanumérico sobre el propio cabezal, desde un mando a distancia o con un dispositivo móvil a través de internet.

La válvula termostática es un componente que se integra en la instalación térmica de un edificio y en su instalación. El montaje de estos dispositivos, deberá ser siempre realizado por una empresa instaladora autorizada. Si el radiador existente, dispone de un cuerpo que tenga un acoplamiento compatible con el cabezal, no será necesario desmontarlo. Incluso cuando sea necesario instalar el adaptador, la instalación podrá realizarse sin necesidad de desmontarlo. Las válvulas están dotadas de una junta hidráulica de goma para su conexión con el radiador, su montaje es rápido y seguro, sin que sea necesario emplear otro sellante para asegurar la estanqueidad del sistema.

Existen cabezales termostáticos con sensor externo. Este tipo de válvula medirá la temperatura en la zona donde se instale el sensor, normalmente en el suelo o en la pared.

La válvula termostática limita el paso del agua al radiador para controlar la temperatura.Esto provoca la “estratificación térmica”, o sea, el agua más caliente permanece en la zona alta del radiador y la que está más fría, en la zona baja.

Solamente si se va ausentar por mucho tiempo, hay que bajar la selección de las válvulas. Conseguir la temperatura ideal a lo largo del día es muy costoso desde un punto de vista energético, por lo que si la ausencia es de horas, no merece la pena.

En verano se recomienda abrir al máximo para evitar que pueda bloquearse la junta interna de cierre.

Eficiencia Energética

La eficiencia energética consiste en reducir la cantidad de energía requerida para proporcionar los mismos productos y servicios. Fomenta la utilización de energías renovables y la protección del medio ambiente. Un aumento de la eficiencia energética repercute directamente en el ahorro energético y un menor consumo de energía que produce una disminución del gasto.

La certificación energética consiste en la obtención del Certificado Energético. Este documento describe lo eficaz que es un inmueble en cuanto al consumo de energía y determina la Calificación Energética de este mediante una etiqueta.

Todo este proceso está regido por el Real Decreto 235/2013 de 5 de abril, en el que se aprueba el Procedimiento Básico para la Certificación de la Eficiencia Energética de los Edificios. Está en vigor a nivel Nacional desde el 14/05/2013.

El Real Decreto 235/2013 en su artículo 6, especifica que el contenido del certificado de eficiencia energética contendrá como mínimo la siguiente información:

Identificación del edificio o de la parte del mismo que se certifica. Indicación del procedimiento utilizado (Calener, CE3, CE3X o Cerma) para obtener la calificación de eficiencia energética. Normativa sobre ahorro y eficiencia energética vigente en el momento de su construcción. Descripción de las características energéticas del edificio: envolvente térmica, instalaciones térmicas y de iluminación,etc. Calificación de eficiencia energética del edificio expresada mediante la etiqueta energética.

Para los edificios existentes, documento de recomendaciones para la mejora de los niveles óptimos o rentables de la eficiencia energética de un edificio o de una parte de este si no se cumplen los requisitos de eficiencia energética vigentes. Descripción de las pruebas y comprobaciones realizadas por el técnico durante la fase de calificación energética. Cumplimiento de los requisitos medioambientales exigidos a las instalaciones térmicas.

Por último, como documentación anexa podemos incluir: planos del inmueble, ficha catastral, fotografías, ensayos y todo aquello que se estime conveniente para la certificación del inmueble y justificación de los datos base tomados.

La etiqueta energética es una herramienta informativa al servicio de los compradores, que nos permite conocer de forma rápida la eficiencia energética de un inmueble. La etiqueta debe de incluir la siguiete información: Datos del edificio, código BIDI, escala de calificación energética, los índices de calificación y el número de registro.

Como la etiqueta es un resumen del certificado energético y este debe estar registrado por el propietario en el órgano competente en materia de eficiencia energética de la Comunidad Autónoma, para poder acceder a la información del certificado se puede recurrir al registro de dicho organismo.

La exhibición de la etiqueta es voluntaria excepto en los edificios privados frecuentados por el público que requieran ser certificados y tengan superficie útil total mayor de 500 m2 y los edificios ocupados por la Administración Pública y frecuentados por el público con superficie útil total mayor de 250 m2.

En el artículo 11 del Real Decreto 235/2013, se indica que el certificado de eficiencia energética tendrá una duración máxima de diez años. De las Comunidades Autónomas dependerá la duración en la renovación del presente Documento con un máximo de diez años. Es decir, pueden establecer, cinco años, tres o 10 años.

Actualmente no, el Real Decreto 1000/2010 sobre Visado Colegial establece en su artículo 12 que únicamente es obligatorio el visado en los siguientes casos: Proyecto de ejecución de edificación, certificado de final de obra de edificación, proyecto de voladuras especiales, proyectos técnicos de establecimiento, traslado y modificación sustancial de una fábrica de explosivos, proyectos técnicos de instalación y modificación sustancial de depósitos comerciales y de consumo de materias explosivas proyectos de establecimiento de talleres de cartuchería / pirotécnica y los proyectos de aprovechamientos de recursos mineros de las secciones.

El certificado de eficiencia energética de un edificio existente será suscrito por técnicos competentes que estén en posesión de la titulación académica y profesional habilitante para la realización de proyectos de edificación o de sus instalaciones térmicas, o de la certificación energética y pueden ser elegidos libremente por el propietario del inmueble a Certificar.

No están obligados los edificios y monumentos protegidos oficialmente su particular valor arquitectónico o histórico, los edificios o partes de edificios utilizados exclusivamente como lugares de culto y para actividades religiosas, las construcciones provisionales con un plazo previsto de utilización igual o inferior a dos años.

Tampoco están obligados los edificios industriales, de defensa y agrícolas o partes de los mismos no residenciales, los que están aislados con una superficie útil total inferior a 50 m2, los que se compren para reformas importantes o demolición y aquellos cuyo uso sea inferior a cuatro meses al año y con un consumo previsto de energía inferior al 25 por ciento de lo que resultaría de su utilización durante todo el año.

En el articulo 18 de la normativa se introduce la nueva figura administrativa de la infracción específica en materia de certificación energética de los edificios, cuyos tipos y sanciones serán desarrollados en una Orden posterior. Además se mantiene que la no exhibición y/o puesta a disposición de la etiqueta y el certificado se considerará infracción en materia de defensa de los consumidores y usuarios de acuerdo con lo establecido en los apartados k y n del artículo 49.1 del Texto refundido de la Lay General de Defensa de los Consumidores y Usuarios, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2007.

El artículo 50 del texto refundido de la Ley de Defensa de los consumidores gradúa las infracciones, que podrán calificarse por las Administraciones públicas competentes como leves, graves o muy graves, atendiendo entre otros a su grado de intencionalidad y reincidencia. Las sanciones que establece el artículo 51.1 de dicho texto legal son: Infracciones leves hasta 3.005,06 euros, infracciones graves entre 3.005,07 euros y 15.025,30 eurosy las infracciones muy graves entre 15.025,31 y 601.012,10.

Los edificios de nueva construcción cuyo proyecto es posterior al 2007 deben disponer obligatoriamente del certificado completo del edificio. Un sólo certificado energético que representa a todas y cada una de las viviendas individuales que contiene el edificio, resulta siempre más económico que hacerlo de forma individual. En este caso puede haber viviendas que salgan beneficiadas o perjudicadas por el resultado, que al final es una calificación energética media. El coste del certificado energético se divide entre los diferentes propietarios del edificio y puede suponer un ahorro de hasta un 75%.

En los edificios nuevos el certificado energético se hace en dos fases: Un Certificado Energético del proyecto (antes de construirse) y un Certificado Energético del edificio terminado (una vez se haya construido). Por eso las nuevas promociones de viviendas siempre deben incluir en su publicidad de venta el certificado energético del edificio completo y todas las viviendas de la promoción reciben la misma calificación energética. En cambio, la mayoría de los edificios existentes se califican vivienda a vivienda, según se van poniendo a la venta o en alquiler. Cada piso recibe un calificación energética diferente, dependiendo de su orientación, tamaño o reformas a las que haya sido sometido.

Los precios del certificado energético en España no están marcados con tarifas fijas. Cada certificador energético estipula sus honorarios por el servicio de certificado energético. Los factores que más influyen en el precio de un certificado energético de una vivienda son la localización y su tamaño. En algunas provincias españolas, a los precios de certificado energético de cada técnico certificador, hay que sumar el coste de las tasas administrativas por el registro del certificado energético estipulado por cada comunidad autónoma.

En algunos paises de la CEE, las administraciones públicas tienen en cuenta la eficiencia energética para regular una mayor o menor carga impositiva en función de la calificación energética del inmueble. Es probable que en un futuro próximo, esta norma se imponga también en nuestro país.

El objetivo del gobierno y de Europa es lograr que aquellas viviendas con peor calificación energética sean sometidas a reformas para mejorar su eficiencia energética. Todas las viviendas que se construyan a partir del 31 de diciembre de 2020 deberían tener un consumo de energía casi nulo.

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